Entrevista a la Dra. Moreno en la revista Valencia Médica

Entrevista a la Dra. Moreno en la revista Valencia Médica

Entrevista a Isabel Moreno Gallent en el número 8 (abril de 20017) de la revista especializada Valencia Médica.

Cirujana plástica, reparadora y estética

La cirujana escultora de mamas apasionada por el quirófano

Hizo de la cirugía plástica, reparadora y estética su especialidad hace treinta años, en un momento en que este campo estaba copado por los hombres. Sin embargo, afirma que no se ha sentido discriminada como cirujana, aunque quizás sí más analizada que sus compañeros. Le apasiona su trabajo, especialmente la cirugía de mama, donde es una referencia en Valencia, tras aprender de maestros como el Dr Fontana. Se ha formado con especialistas de renombre como Ivo Pintaguy (Río de Janeiro) y Michael Drever (Toronto). Como experta en el área de la cirugía plástica, es desde 2014 miembro de la Real Academia de Medicina.

Destacan en ella la exigencia, el amor, y cuidado por el detalle en su profesión y en su entorno. En su clínica no faltan la luz natural, las flores frescas y las revistas más recientes. Transmite pasión y sensatez a partes iguales.

Su intención era ser pediatra y finalmente se decantó por la cirugía ¿cuál fue la razón?

Me fascina la tensión del quirófano. El poder ver enseguida los resultados. Su inmediatez.

Tradicionalmente la cirugía ha sido una especialidad médica elegida por los hombres ¿en los 30 años que lleva dedicada a este campo ha cambiado esta tendencia?

En mis inicios había muy pocas mujeres. Tuve que oír algún comentario de “esta chica viene a cazar marido”. Sin embargo, nunca me he sentido discriminada como cirujana por ser mujer, aunque sí más observada, por eso, cuando acudo a una ponencia cuido hasta el más mínimo detalle.

Muy diferente es la situación actual. Como profesora asociada desde hace años puedo observar que cada vez hay más mujeres en las aulas, siete de cada diez. A pesar de este 70%, la mayoría de ellas eligen especialidades médicas, en vez de quirúrgicas. Aún nos cuesta más formar parte de los puestos de responsabilidad.

¿Y qué destacaría de la especialidad de cirugía plástica?

Es muy cambiante. Es una especialidad que avanza cada día, exige estar al día. Especialmente hoy en día que la información viaja tan rápido y la exigencia de los pacientes es elevada.

Es especialmente reconocida por la cirugía de mama, donde acumula una gran experiencia.

Es lo que más me gusta operar y es lo que comencé haciendo con un gran maestro como el Dr. Fontana, mi maestro con quien estuve como su ayudante durante 17 años. Me atrae mucho toda la patología mamaria. Realizo aumento, reducción y mastopexias. Personalmente como cirujana una intervención que me resulta muy gratificante es la reducción de pecho, pues satisface mucho a las pacientes. Un pecho muy desarrollado puede generar incapacidad, frustración, dificultades para la práctica deportiva…Por eso, cuando se les interviene expresan una gran gratitud.

Tras el fallecimiento del Dr. Fontana se convierte en empresaria con el establecimiento de su propia clínica.

Me costó, porque me gustan los pacientes y el quirófano, pero nada la parte de gestión. Así que comencé con una pequeña consulta en San Vicente para pasar luego al espacio actual en Avenida de las Cortes Valencianas.

¿España es un país donde se frecuenta la cirugía plástica y estética?

A nivel mundial destaca Sudamérica donde es muy frecuente, y en Europa junto con Italia y Francia, España es de las más avanzadas. Nos influye el clima, porque vivimos más de cara al exterior, y queremos cuidarnos y mejorar nuestra imagen.

Los cánones de belleza varían con la época, o la situación geográfica.

Sí, por ejemplo, el tamaño de pecho en Sudamérica es más pequeño, pues priorizan los glúteos. Incluso en España cambia según la situación geográfica.

En televisión encontramos diversidad de programas relacionados con la cirugía, desde los que nos muestran un antes y un después de la intervención hasta los que reconstruyen chapuzas anteriores ¿cuál es su visión sobre estos?

No me gustan nada. Desvirtúan algo muy serio como es los tratamientos quirúrgicos que se realizan en un hospital. Ni la medicina ni los pacientes hay que convertirlos en un show. Es un tema serio, que requiere que no se banalice.

En el caso de niños o adolescentes ¿a partir de qué edad aconsejaría una intervención?

No hay una edad limitada. Sí que me preocupa que la persona sea estable y sepa lo que quiere.

En algunos casos son los padres los que pagan a sus hijas un aumento de pecho.

Desde mi punto de vista, los padres tienen que acompañar a sus hijas, pero no debe considerarse un “regalo”, no debe ser algo que se consiga como premio. Una operación plástica o estética debe ser porque existe una necesidad para esa persona que se interviene. Uno se opera por uno mismo, para verse mejor. No por la familia ni por la pareja.

¿Son los pacientes realistas respecto a las expectativas de cambio de su imagen?

Para mí es fundamental la entrevista previa. Los especialistas tenemos que transmitir cuál va a ser el resultado y qué puede esperar. Es nuestra obligación, para que no se sientan insatisfechos después.

¿Le ha tocado decir que no a algún paciente?

Muchas veces. Y resulta muy difícil. Se trata de pacientes que su grado de exigencia es muy grande y sabes que no van a obtener lo que quieren. Prefiero ser honesta y explicárselo antes. Se puede corregir defectos, mejorar la imagen, pero no cambiar la cara a quien no se gusta.

3 de cada 10 pacientes de cirugía estética son hombres ¿ha aumentado la preocupación de los hombres por su imagen?

Totalmente. Hace años era impensable algunos tratamientos que solicitan ahora. Ahora tengo hombres que compiten con la imagen de sus mujeres, quieren estar bien también.

En los hombres jóvenes se solicita más la otoplastia y rinoplastia, en cambio, en los hombres mayores es habitual la blefaroplastia que proporciona un rejuvenecimiento rápido.

Y también con el incremento de la esperanza de vida, acudirán personas cada vez más mayores.

Pues sí. Una señora con 70-80 años con buena forma física y salud, si solicita algo lógico que no implique riesgo se le puede realizar, puesto que les compensa para mejorar su estado de ánimo. La cirugía es posible a cualquier edad, pues ayuda a mejorar la autoestima.

En cualquier caso, la seguridad es básica.

Totalmente. No tiene que haber riesgo, o minimizar al máximo. Estamos hablando de personas sanas que quieren verse mejor. En mi caso opero siempre con la máxima seguridad, en el quirófano de un hospital. No podemos generar problemas de salud.

¿Qué falsos mitos habría que desterrar sobre la cirugía plástica?

Lo que ocurre muchas veces es que falta información. Hay que saber que los implantes de mama no son para toda la vida; que la liposucción no sirve para adelgazar, sino para cambiar la forma; o que el bótox rellena las arrugas y mejora temporalmente, porque paraliza los músculos que la producen.

¿Qué momento profesional destacaría?

Soy una cirujana de pie, me ha costado mucho conseguir lo que tengo, por eso, cada uno de los pasos que he dado han sido importantes. Sin duda destaco últimamente el ingreso en la Real Academia de Medicina. Fue un día muy feliz para mí, equiparable al de la lectura de la tesis doctoral.

¿Cuál ha sido su relación con el Colegio de Médicos?

Siempre he sido participativa y por épocas he acudido a la sede. Precisamente recientemente he visualizado el vídeo contra las agresiones a los médicos y me ha parecido perfecto.

Durante años he participado en los campeonatos de tenis, tanto de forma individual como mixta; he acudido a reuniones del Instituto Médico Valenciano -en tiempos de Salvador Lledó fui vicepresidenta del mismo-, acudo a las jornadas de cooperación…

Entre sus aficiones ocupa un lugar importante el deporte.

Sí, el tenis, pádel, la natación, la bicicleta… para mí son una válvula de escape. Siempre he hecho deporte. Además, los cirujanos necesitamos tener una buena forma física.

«El grado de exigencia del paciente en cirugía plástica es muy alto, porque operamos a pacientes sanos»

Cooperante médica

Una vertiente más desconocida es su faceta como cooperante médica, recientemente ha regresado de Mozambique.

Sí, con “Amigos del padre Berenguer” apoyando proyectos educativos, sanitarios y deportivos en Mozambique. Para mí significa una desconexión total, pues aparcas tus pensamientos habituales para centrarte en una realidad donde faltan medios, faltan recursos… Aportamos solo un granito de arena, porque hay tanto por hacer… pero a nivel personal estas experiencias son muy satisfactorias.

¿Qué le gustaría añadir?

Pues como profesora colaboradora de diferentes entidades universitarias me gustaría decir a todas las alumnas que, aunque pueda costar, aún que a veces al principio te miren de reojo, las mujeres pueden llegar igual que los hombres a la cirugía plástica. Y que se puede compatibilizar la maternidad con la vida profesional y personal. Exige organización. Como me decía un cirujano belga: “Las mujeres somos muy buenas segundas, y cada vez somos más primeras”.

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